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15 mayo 2009

ARGONEROS: COBRAMOS MÁS PORQUE VIVIMOS MENOS

*Sigue el paro de soldadores en la empresa Swecomex, de Carlos Slim, en el complejo petroquímico Morelos

Crispín Garrido Mancilla

Coatzacoalcos, Ver.- Entre
los trabajadores industriales, los argoneros son una élite aparte. Ganan el doble que los albañiles, fierreros o carpinteros, pero ellos quieren ganar mucho más, porque ninguno duda que su vida será más corta y los riesgos de su trabajo abarcan hasta a sus familias.
Son tan “especiales” que prácticamente el mismo grupo se desplaza por todo el país y muchos de ellos a diferentes partes del mundo, por lo que a sus abultados sueldos los constructores deben agregar el alojamiento, que en Coatzacoalcos es en los hoteles Coatzacoalcos y La Hacienda.
Pero una cosa es ser argonero y otra es trabajar en tiempos de crisis para Swecomex, una de las empresas del grupo Carso.
Desde que 53 argoneros fueron contratados para participar en la reparación de la planta de Óxido de Etileno, en el complejo petroquímico Morelos, la empresa propiedad de Carlos Slim les dejó en claro que no estaba dispuesta a pagarles gran cosa. Mientras a los maestros de los demás oficios les asignó un sueldo de mil 900 pesos semanales, a los argoneros se los fijó en 4 mil 300. Ellos, en otras plazas del país y otras empresas, incluso más pequeñas, suelen cobrar 9 mil pesos semanales en promedio.
Pero esa no es la única razón de su inconformidad, sino que son enviados a trabajar sin equipo adecuado y sin ayudante, por lo que de entrada devengan cada uno el sueldo de dos personas.
Platica uno de ellos que un día un ingeniero le preguntó por qué quería ganar más que él, si no era más que un soldador. Por toda respuesta le llevó al día siguiente un libro que explicaba los riesgos a los que está expuesto un argonero, y desde entonces no sólo dejó de cuestionarlo, sino que le retiró el saludo y evitaba estar en contacto con ellos por temor a contaminarse.
Y es que los argoneros están llenos de anécdotas de compañeros que han muerto al entrar algún gas en sus trajes, o han enfermado de leucemia, o han tenido hijos con esta enfermedad. Incluso al tener relaciones sexuales con sus parejas, ellas los acusan de transpirar en la piel los químicos y siempre están con el temor de que en caso de un embarazo sus hijos nazcan con alguna malformación.

¿QUÉ HACE UN ARGONERO?
Cuando se trata de la construcción o ampliación, los argoneros “sólo” están expuestos a las emanaciones tóxicas del gas argón y a los peligros inherentes a las maniobras con grandes piezas de acero inoxidable, que es donde ellos trabajan, primero “punteando”, que es la colocación de puntos de soldadura para fijar las piezas, y luego realizando la minuciosa labor de soldarlas.
Sin embargo, el riesgo se multiplica cuando se trata de reparación de plantas, como es el caso de la de Óxido de Etileno, del complejo Morelos, porque las torres y tuberías ya están impregnados de residuos de los gases que se manejan en ellos, lo que los expone a una contaminación constante y aumenta el riesgo de quedar en medio de una explosión.
Por ejemplo, esas altísimas torres catalíticas que se ven a la distancia tienen que ser soldadas por dentro y por fuera. A veces a alturas de 20 o 30 metros, los argoneros tienen que entrar en ellas, aislados por un toldo de plástico. Lo hacen solos, con trajes inadecuados y con mascarillas que no filtran totalmente los gases. Para iluminar su área de trabajo, utilizan unas pequeñas lámparas de mano que ellos mismos compran en las tiendas.
En los casos de las tuberías, se quejan de que en muchas ocasiones los diámetros no coinciden y tienen que hacer correcciones con la propia soldadura para adaptar las medidas, lo que implica riesgos para la operación futura de las plantas.

CERRAZÓN

Por cuarto día consecutivo, este jueves estuvieron en paro los trabajadores de Swecomex en el complejo Morelos. El día anterior habían llegado al acuerdo con el gerente local de la empresa, Carlos Vargas, de que al mediodía habría una propuesta de mejora salarial y, en caso de no ser aceptada, se procedería a liquidar a todos.
Sin embargo, el acuerdo, adoptado en la Junta Especial número 10 de la Local de Conciliación y Arbitraje, abortó cuando por la mañana el retén militar que custodia la entrada al complejo impidió el acceso a 21 trabajadores, anotados en una lista, supuestamente señalados por Petróleos Mexicanos de haber causado daños a las instalaciones de la paraestatal.
Por tratarse de las cabezas visibles del movimiento para exigir aumento salarial, los inconformes asumieron que se trataba de una maniobra de Swecomex en complicidad con Pemex y con el apoyo del Ejército para dividir al grupo, por lo que decidieron no esperar a las 12:00 horas, como se les había indicado, y se dirigieron nuevamente a la Junta de Conciliación a exigir la presencia de la empresa.
Ahí, el trabajador José David Kumi López explicó lo que estaba ocurriendo: “Nos están quitando las credenciales a los compañeros de trabajo, bajo el argumento de que estamos golpeando gente. Ustedes han sido testigos, han estado cubriendo nuestro movimiento, de que aquí hay compañeros que vienen de fuera y los va a amenazar, los sacan del hotel y los pone a trabajar y después si los compañeros ven que la empresa les está mintiendo, nomás les paga sus días”.
Agregó que “el señor Carlos Vargas había dicho que éramos seis personas que no íbamos a ingresar porque Petróleos Mexicanos no quería que ingresáramos. Entonces nosotros quedamos que esas seis personas no íbamos a entrar y en la mañana ya eran otras 16 personas. No estamos dañando ni instalaciones de Pemex ni estamos cometiendo ningún delito, no tenemos por qué tener encima a la policía, al Ejército, a los especiales de Pemex, que ni nos dicen qué hicimos”.

ENREDO SINDICAL
Por su parte, el dirigente del Sindicato de Albañiles de la CTM, Vicente Aparicio Rosario, comentó que en términos laborales lo ocurrido en Swecomex es un “paro loco”, que es cuando no existe un emplazamiento y los trabajadores reaccionan de manera espontánea, pero sin seguir los procedimientos que marca la Ley Federal del Trabajo.
Acusó a la dirigente regional del Frente Auténtico de Trabajadores Veracruzanos (Fatev), de haber orillado a los trabajadores a irse al paro para tratar de separarlos de la Coalición CTM-CROC, a la que pertenecen, con el argumento de que con ella conseguirían 20 mil pesos semanales, lo cual está fuera de toda proporción.
Señaló que esta circunstancia está siendo aprovechada por la empresa, que mediante engaños ha venido prolongando el paro hasta colocar a los trabajadores fuera de la protección de la ley laboral, al llevar ya más de tres días sin trabajar y sin haber un entallamiento de huelga, por lo que la única defensa podría ser un paro general de la obra de la planta de Óxido de Etileno, donde laboran alrededor de 700 trabajadores, como medida de presión.
Aparicio Rosario insistió en que la CTM apoyará a los trabajadores hasta que se les concedan un salario razonable o los liquiden pagándoles los tiempos caídos.

1 comentario:

  1. carlos slim es un multillonario no es posible que no les den su sueldo adecuado alos trabajadores si estan expuestos a alas enfermedades que causan esos tipos de gases...es una indinacion de este señor la verdad....

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