Periodismo Interactivo

Un periódico que No es de Papel

Coatza Digital videos

Maratón de cortes de cabellos a beneficio de Casa de los Abuelitos

Maratón de cortes de cabellos a beneficio de Casa de los Abuelitos

06 mayo 2012

Niña genio mexicana hace primaria, secundaria y prepa en cuatro años


Dafne Almazán Anaya tiene 10 años y arranca su carrera universitaria de psicología

Excelsior

Ciudad de México.- En menos de cuatro años, Dafne Almazán Anaya terminó la primaria, la secundaria y la preparatoria. Tiene sólo 10 años, y mañana debutará como universitaria.
Como si quisiera demostrar que la brillantez se hereda en los genes, la inteligencia le viene de familia. Esta niña genio, es hermana de Andrew, quien a los 16 años se convirtió en el sicólogo más joven del país. 
De seguir el mismo ritmo, ella a los 13 años de edad, o quizá antes, será la licenciada más joven de México, batiendo todos los récords de su hermano y superando, incluso, los de historias de ficción llevadas a la televisión como Doggie Howser, quien fue médico a los 14 años. 
“Es un orgullo que una niña pueda alcanzar esa meta; ¡va a entrar a la universidad dos años antes que yo!”, presume Andrew, el adolescente genio, quien dentro de un año, a sus 18, además de sicólogo también será médico. 
Dafne comenzará sus clases de sicología en el Instituto Tecnológico de Monterrey, bajo un plan semi-presencial esta misma semana. Hoy celebrará su fiesta de graduación del bachillerato, junto con Delanie, su hermana de 14 años, otra niña prodigio que ha preferido mantenerse alejada de las cámaras y los micrófonos.

Quiere ser ejemplo y modelo

La más chiquita de los Almazán Anaya, en cambio, quiere que la conozcan, que sepan que la suya debe ser la historia de cada niño sobredotado. 
“Yo quiero que muchos niños repitan lo que yo estoy haciendo, que puedan llegar a la universidad a los 10 años o hasta edades más tempranas, ése es mi mayor sueño”, anhela Dafne. 
A diferencia de ella, la mayoría de los niños genios en este país tienen que lidiar con erróneos diagnósticos de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) o portar injustamente la etiqueta de insubordinados, tal y como le pasó a Andrew. 
Por fortuna con Dafne, sus padres y sus hermanos tenían ya un camino andado. “Teníamos la plena conciencia de que no tenía ninguna patología o alguna desviación conductual, sino que simplemente era como el tres por ciento de la población que aprende más rápido”, explica su papá Asdrúbal Almazán.
 La pequeña Dafne dio muestras de una inteligencia superior antes de los tres años cuando, sola, aprendió a leer y escribir. 
Conociendo prácticamente todos los contenidos de educación básica, hizo primaria y secundaria en menos de dos años y, a los ocho, cuando generalmente una niña estaría en tercero de primaria, ella ya había llegado hasta la preparatoria. Un año y 11 meses más tarde, la terminó. 
“Se siente bien bonito porque a mí me gusta mucho aprender, y ahora mi siguiente meta es acabar la licenciatura en sicología, pero también quiero entrar a derecho más adelante y a nanotecnología para ayudar desde distintos ámbitos a la humanidad”, cuenta convencidísima. 
“Soy muy feliz porque hago lo que quiero y lo que me gusta y ojalá a todos les pase así”, dice con una sonrisa, prácticamente permanente, que rompe con aquel estereotipo de genio, como ratón de biblioteca.

Una niña grande

Su madurez de gente grande choca una y otra vez con su intenso espíritu de niña, palpable, por ejemplo, en el lindo moño blanco que lleva en la cabeza para adornar su peinado. 
“La verdadera Dafne estaría ahorita con las mallas rotas. Es una niña muy juguetona y muy traviesa que se mete en líos porque todo el tiempo se está moviendo y de repente rompe cosas”, confiesa la mamá de esta familia repleta de mentes brillantes, Dunia Anaya. 
“Es lógico que siga jugando porque sigue siendo una niña muy pequeña y el hecho de que vaya a estar en la universidad no significa que tenga que saltarse ninguna etapa”, agrega su papá. 
Dafne habla todo el tiempo, se aburre con cosas rutinarias, pero al mismo tiempo sabe escuchar, es la más entusiasta en casa. 
Tan es así que cada vez que un cumpleaños se acerca se encarga de poner carteles en alacenas, puertas y ventanas para anunciar el festejo. Al fin y al cabo, niña.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Deja tu comentario, opinión, queja, crítica o sugerencia aquí para que todo mundo la vea y la comente.
También puedes enviar tus comentarios ocolaboraciones a coatzadigital@hotmail.com
twitter: @coatzadigital
Facebook: www.facebook.com/CoatzaDigital
¡Comienza a escribir!