coatza cambio

coatza cambio
Click aqui

Páginas

En los últimos once meses fueron sacados del país 81 mil millones de dólares: El Barzón


* En un entorno de incertidumbre, la SHCP colocó un bono a 10 años, por 2,250 millones de dólares, que aumenta la deuda pública acumulada en los últimos años.
* Irresponsablemente, Hacienda y el Banco de México han propiciado que el aumento de la deuda externa total se utilice para apoyar la salida de dinero del país.
* En el sexenio de Peña, la suma del endeudamiento externo total alcanza 91 mil 308 millones de dólares; en el mismo período salieron del país 80 mil 850 millones de dólares. Lo de Moreira no era nada frente a la extracción de la riqueza nacional.
* Endeudan al país, para beneficiar a quienes depositan o invierten en el exterior. 

Ciudad de México.- En sólo 11 trimestres de la administración de Enrique Peña Nieto la deuda externa pública y privada contratada rebasa los 91 mil millones de dólares, en tanto que en los últimos 11 meses han sido sacados del país casi 81 mil millones de dólares, informó en un comunicado la organización El Barzón.


El documento, firmado por Alfonso Ramírez Cuéllar, presidente de El Barzón Nacional, y Alejandro Castillo Morales, asesor de la organización, señala que de acuerdo con la Balanza de Pagos del Banco de México, en el sexenio de Calderón la banca comercial obtuvo deuda por 32 mil 921 millones de dólares; el gobierno contrató 27 mil 626 millones de dólares; para los Proyectos de Inversión Diferida (Pidiregas) se captaron 26 mil 78 millones y el sector privado no bancario se endeudó con 29 mil 926 millones de dólares. Eso y otros renglones de menor cuantía propiciaron un endeudamiento total por 120 mil 574  millones de dólares.

En contraste, en el mismo sexenio de Calderón salieron del país 158 mil 967 millones de dólares de quienes buscan “proteger” sus recursos en otros países: 48 mil 373 millones de dólares para depósitos en el exterior; 69 mil 172 millones para inversiones en el exterior y 41 mil 420 millones del renglón de otros.  

En ese sexenio salieron casi 40 mil millones de dólares más de lo que creció la deuda, porque quienes sacaron capitales aprovecharon que también había recursos generados por la inversión extranjera, la que supuestamente viene a apoyar al país.

En el sexenio de Peña el atraco se aceleró. En sólo once trimestres el endeudamiento total sumó 91 mil 308 millones de dólares. En ese período, el gobierno contrató deuda externa por 39 mil 569 millones de dólares; la banca comercial adquirió deuda por 19 mil 536 millones de dólares y las empresas privadas contrataron 30 547 millones de dólares. 

Ahora, en sólo once meses, las salidas de capital suman 80 mil 850 millones de dólares: 49 mil 986 millones para depósitos en el exterior; 27 mil 905 millones para inversiones en el exterior y dos mil 958 millones por otros conceptos.

Hacienda y el Banco de México argumentarán que la deuda del sector público es sólo una parte del total. Sin embargo, en promedio trimestral, mientras en el sexenio de Calderón creció en mil 151 millones de dólares cada trimestre, en el de Peña crece a un ritmo de 3 mil 597 millones de dólares cada trimestre.

Hacienda y el Banco de México tampoco pueden eludir su responsabilidad en el endeudamiento de la banca comercial y del sector privado, porque esos agentes promovieron a estos gobiernos para que aplicaran políticas en su beneficio. De hecho, hasta antes de la devaluación que se aceleró en 2015, en el sexenio de Calderón hicieron muy buenos negocios vendiendo y endeudando al país para sacar dólares baratos y ahora, seguramente, la contratación de deuda pública es para operar el rescate y el control de daños.

Lo más grave es que eso sucede, al mismo tiempo que el gobierno contrae la inversión y el gasto. Y todo indica que la deuda pública seguirá creciendo, porque la estrategia aplicada en los últimos años, despojó a la economía y al sector público de importantes fuentes de divisas. Por ejemplo, los recursos que aún podría entregar PEMEX al Banco de México después de las reforma estructurales ya no serán suficientes para asegurar la acumulación de reservas, por lo que, para retener las divisas en el país ahora deberá poner en marcha otros esquemas de participación en el mercado cambiario que implicarán un peso más débil y seguramente más deuda. 

Por eso es irresponsable la actual estrategia económica que permite que las divisas que ingresaron como deuda o como venta del patrimonio nacional, salgan del país como depósitos o inversiones de mexicanos en el exterior. No se debe permitir que se endeude a los mexicanos y se vendan los recursos nacionales para que unos pocos sigan enviando dólares a España, a Suiza y en general a los paraísos fiscales.