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Tico revive su historia de la explosión de clorados III


Alan Garrido
Coatzacoalcos.- A tres meses de la explosión de Clorados III, José Luis Romero Cabrera, mejor conocido como Tico y quien fue el último sobreviviente en ser dado de alta del IMSS por la severidad de sus lesiones, explicó cómo fue que logró salir desde el lugar del incidente hasta donde recibió la ayuda.

Señaló que aunque previamente se había presentado una fuga, la necesidad de tener el empleo los obligó a trabajar en esas condiciones, haciendo tareas de soldador, momento en el cual se presentó la explosión, obligándolo a brincar a un voladero al estar laborando en altura.
“recuerdo que un compañero dijo ‘esto ya valió, corran corran’, la explosión me aturdió, no sabía ni qué hacer, veía como caían las cosas en cámara lenta, me aventé al voladero y para mi buena suerte se salieron las tuberías y deshicieron andamios en donde había en que caer”, explicó.
Al momento de caer, las tuberías amortiguaron el impacto, pero se encontraban hirviendo, por lo que en lo llegó al suelo, sus manos, la espalda, toda la pierna derecha y parte de la izquierda resultaron con quemaduras graves.
Destacó que se puso de pie, sin sentir dolor alguno y camino hacia la salida, ahí fue donde le tomaron el video en el que se muestra lleno de ceniza y con quemaduras graves, llegando hasta un lugar seguro en el que se sentó a descansar y fue cuando empezó a sentir los efectos de sus heridas.
Relató que poco a segundos de pudiera perder el conocimiento, un trabajador con overol naranja lo cacheteó para evitar se durmiera, lo levantó de donde estaba y ayudó a llegar a un sitio en donde podría recibir atención y ser trasladado, haciendo una brecha para que pudiera pasar y acortar camino y al final lo cargo para llegar hasta el sitio
“Él iba abriendo el camino, cuando ya no pude aguantar me caí y el me cargo hasta la afuera, me sentó en una camioneta, reaccioné, empecé a vomitar negro, me pegaban para que no perdiera la conciencia, me levanté y ya no lo volví a ver, yo quisiera agradecerle”, explicó.
Explicó que cuando despertó en el hospital del IMSS, su pierna derecha era la que estaba más dañada, sus manos no se veían quemadas, pero las secuelas aparecieron tiempo después de la explosión, quitándoles gran parte de la movilidad.
Su pierna fue la que más dolor le causo, ya que en el proceso de recuperación, tuvo una infección por pseudomona, la cual vive en una herida abierta por lo que el método de curación era muy doloroso.
Resaltó que todas las atenciones médicas corrieron a cuenta del IMSS, pero nada más, no contó con otro recurso económico por parte de la empresa con la que trabajaba.
Expresó que recordar historia le ha generado tristeza, pero también alegría por haber sobrevivido, recordó a sus compañeros que murieron en el siniestro y de la suerte que tuvo por haber podido salir por su propio de la explosión.