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La adopción, por el derecho a crecer en familia




Alan Garrido 
Fotografías: Coatza Digital



Coatzacoalcos.- Hablar de adopción es hablar del acto humano y emotivo de crear una familia, cuando por cuestiones naturales no se puede concebir, pero existe antes del lado emotivo una realidad que pocos saben, la que nadie ve, salvo los que están en busca de tener a un hijo por esta vía; el tramite engorroso y costoso para poder lograrlo, razón que deja a dos terceras partes de las parejas fuera de esta posibilidad.


En la región sur del estado al menos 30 parejas han acudido a las oficinas del Sistema de Desarrollo Integral de la Familia (DIF) con la aspiración de poder adoptar un pequeño, de las cuales únicamente 10 han cumplido todos los requisitos solicitados por el consejo y han sido calificadas como idóneas para el proceso, es decir, solo el 30 por ciento llega a concretar la adopción.



Y es que de acuerdo a los datos proporcionados por el procurador de la Defensa del Menor, la Mujer y el Indígena, Salvador Hernández Martínez, realizar todo el procedimiento, el trámite que inicia con un registro en línea ante el DIF Estatal para posteriormente seguir con una gran cantidad de requisitos, puede tardar para una respuesta favorable o negativa en el mejor de los casos únicamente dos meses, pero en el peor cinco meses.


¿Qué es necesario para lograr una adopción?


Son dos fases en la adopción, la administrativa y la judicial, en la cual ya se debió haber demostrado que se tiene la posibilidad económica para poder cubrir los gastos del menor, aunque no se requiere ser millonario para lograrlo, sí es necesario tener ya un espacio para el nuevo miembro de la familia, además de cursar un taller de padres que es obligatorio.


Se debe de garantizar que el menor a adoptar podrá tener educación y los medios de subsistencia, los padres ya deben de contar un certificado de idoneidad por parte del DIF Estatal, el cual se otorga después de haber realizado ciertos estudios médicos para verificar la salud mental y física, y para complementar el perfil económico la pareja debe comprobar que no está en buró de crédito, que no cuenta con deudas y no tener antecedentes penales.


Aquí es cuando la parte económica pesa sobre los demás requisitos, cualquier persona que desee en el estado de Veracruz adoptar un pequeño para completar su núcleo familiar, debe estar sujeto a las exigencias que se pidan para completar el procedimiento, como en el caso de sureños que deben ir la capital del estado a tomar el curso de padres, por lo menos 4 días deberán estar allá pagando viaje, hospedaje y alimentación, únicamente para ese requisito.


En la página oficial del DIF estatal, se presenta el trámite de una adopción mediante un conjunto de imágenes, requiriendo para la total patria potestad de un menor de 40 pasos, y en cada uno de ellos, aunque sea consecuentes con otros puntos, se puede perder toda la tramitología realizada, por ello es que el trámite es muy extenso.




La adopción convertida en cruzada


De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en donde los datos más recientes en este tema son del 2011, señalan que en la República Mexicana había 30 mil niños que vivían en albergues, orfanatos públicos y casas hogar, y de ellos, el 70 por ciento tenía dificultad para encontrar un hogar, dado que sus edades van desde los 7 años a los 18.


Se recibieron 805 solicitudes de adopción y se concluyeron con éxito 429, lo que representa más del 50 por ciento de los trámites a nivel nacional, aunque en la zona sur del estado apenas se superó el 30 por ciento, de estas solicitudes, 54 candidatos a ser adoptados tenían una limitación física, y los estados con mayor solicitudes de adopción fueron Sinaloa y Estado de México, con 280 y 102 respectivamente.


A nivel nacional, el tiempo promedio del proceso de adopción es indefinido, pero no ha habido un caso que supere el año,  pues debe ir de acuerdo a los procedimientos legales, esperar a que el DIF haga lo correspondiente con la etapa administrativa y en la etapa jurídica a que los jueces dicten el modo en que se realizará la adopción, buscando que toda la información que se esté entregando sea verídica.


Coatzacoalcos, una de las principales ciudades del Estado, cuenta con un porcentaje mucho menor que la media nacional, ¿Por qué?, quizá porque no cuenta con asociaciones civiles que brinden orientación  sobre el procedimiento como se hace en otros estados y mucho más en otros países. Quienes buscan el camino de la adopción para tener un hijo o hija, se sienten desmotivados ante la lentitud en los trámites y los traslados que tienen que hacerse para completar todo el proceso.


La tramitología según quienes han pasado por un proceso de adopción en distintas partes del país es además de burocrática, muy cara; poniendo en tela de juicio que los procedimientos para facilitar la adopción, lejos de colaborar la obstaculizan.


La función de las Asociaciones Civiles

“Sí a la Vida”, una de las asociaciones civiles que ha sido de gran impacto en temas de interés veracruzano, como el aborto y el derecho a la vida, aseguró que la propia ley pone trabas o contrapuntes en sus procedimientos de adopción, lo que hace pensar a las parejas si solo están perdiendo el tiempo en iniciar el trámite.


El presidente de esta asociación, Homero Gutiérrez Melchor, describió que son cada vez más los niños que llegan a casas hogar a la espera de que una familia los adopte, por lo que es necesario que se contemplen opciones, modificaciones en las políticas públicas para generarles vidas dignas, e incluso contemplar la adopción en diferentes condiciones, llámese por parejas del mismo sexo, por padres o madres solteras.


Como una organización que defiende la vida, han canalizado al menos 15 mujeres en últimos dos meses, que al desistir de interrumpir el embarazo pretenden darlos en adopción, por lo que la tarea de Sí a la Vida, será supervisar que esos niños estén cómodos y tengan todo lo necesario para integrarse a un hogar.


Desafortunadamente, solo existe esta organización que da seguimientos a los pequeños que están esperando a ser adoptados, y solo existe una casa hogar en Coatzacoalcos en la cual se realiza este proceso, Casa Pama, la cual actualmente no cuenta con niños que estén en proceso de reasignarlos a otra familia, pero en los últimos meses se mandaron a 6 a la capital del estado para ser entregados a su nuevo hogar.


La espera de una familia, el lado de los niños

Hacer cuentas del trámite más engorroso que pueda realizar una pareja para poder adoptar un pequeño, se queda corto con respecto al que se tarda el menor esperando a ser adoptado, llegando a pasar más de un año.


Casa Pama alberga pequeños que están atravesando algún proceso legal con sus padres y los que están en espera de ser adoptados, estos últimos tardando un largo tiempo en poder ser considerados para ser parte de nuevas familias, tiempo de al menos seis meses.


La directora de este albergue, Frida Muñoz Rodríguez, relató que el trámite que debe de llevar el menor, para determinarse si será dado en adopción, tiene que durar como mínimo seis meses, en los cuales se buscan familiares que se quieran hacer responsables, agotando todos los recursos hasta que finalmente si nadie lo reclama, es puesto a disposición para una adopción.


Básicamente el Estado ya puede disponer del menor para ser dado en adopción a una pareja que esté en su búsqueda, después de estos seis meses de espera aunque se conocen casos que duran más de año y medio en definir si son o no candidatos a adopción.

Aquí es cuándo el cuestionamiento sobre la tardanza en este procedimiento se hace presente, un proceso largo desmotiva a la pareja, y un proceso largo para el menor implica que al momento de ser candidato a adopción, se encuentre en el rango de edad mayor a 7 años y con dificultades para ser elegido por una familia. Se habla entonces de un proceso burocrático, que aunque es necesario para que los menores no caigan en malas manos, debería por el bien de los niños y niñas, ser más eficiente.


Hubo un caso, precisamente en Casa Pama, en el que dos hermanos, de 7 y 8 años quedaron huérfanos y aunque había un par de familiares que pudieron haberse quedado con ellos, decidieron no hacerlo y fueron puestos en adopción.


Año y medio fueron huéspedes de Casa Pama en espera de una resolución tanto por parte de sus familiares al no definir si se quedarían con ellos, como por parte del Ministerio Público, quien es el encargado de dictar la situación de los menores que pudieran ser puestos en adopción.


Este agosto fueron entregados al DIF Estatal y de ahí a sus nuevas familias, serán separados al no poder ser adoptados por la misma familia, quizá por la misma situación de la familia, ya sea económica o porque no se está preparado para tener esa responsabilidad doble, o como norma por parte del consejo de adopciones.


La lentitud en los procesos de adopción, la gran cantidad de requisitos, que para muchas familias de buenas intenciones no logran cumplir y el costo que lleva cubrir todo el ir y venir en la tramitología, hacer desistir a las parejas con la intención de adoptar, y en otros casos que se han vuelto frecuentes, orilla a buscar otras maneras de tener un bebé por medios ilegales, como son la compra de recién nacidos o los bebés que son “regalados”.


Esta acción no es legal, ya que en el mejor de los casos hay un común acuerdo para dar el bebé al nacer, pero en el peor se convierte en un mercado que ha sido explotado por el crimen organizado, en donde de manera ilegal sustraen menores de sus núcleos familiares para darlos al mejor postor.



En un estado –país- en el que trasgredir la ley es cosa de todos los días, ésta no sólo debe ser rigurosa para garantizar el bienestar de los ciudadanos, si bien hay procesos necesarios, es también necesaria y urgente, una revisión a los mecanismos legales de adopción; mismos que deben ser eficientes y rápidos; porque no hablamos de tiempo perdido en filas de oficina, hablamos de meses y hasta años de la vida de un menor en una casa hogar, con la necesidad y el derecho legítimo de crecer en un núcleo familiar. Se trata también de la lucha contra la trata de menores con fines de adopción y de la erradicación de la violencia contra los menores que nacen y crecen en hogares en los que no eran deseados. 


Eficientar el proceso de adopción en el estado de Veracruz sigue siendo un reto y un gran pendiente de la legislación local, que más que valor político, debe verse con valor humano.