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Coatzacoalcos entre las más inseguras del país según encuesta de percepción del INEGI





Alan Garrido

Coatzacoalcos.- Aunque para muchos no es sorpresivo, de acuerdo a datos obtenidos por la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, del Instituto Nacional Estadística y Geografía (INEGI), Coatzacoalcos ocupa el tercer lugar en las ciudades con mayor percepción de inseguridad, ahora arriba de Villahermosa y Acapulco, ciudades que en la encuesta pasada tenían un puntaje mayor que este puerto.

Esta medición, marca que a nivel nacional la percepción de inseguridad es del 71 por ciento, y las primeras ciudades en encabezar esta lista están Ecatepec de Morelos con (95.3%), la región Oriente de la Ciudad de México (94.2%) y Coatzacoalcos (93.4%), seguido de las Villahermosa y Acapulco, uno marcado por los altos índices delictivos y otro por el enfrentamiento entre grupos de la delincuencia organizada.

¿Y por qué Coatzacoalcos? 

Porque en promedio hay un secuestro diario en la ciudad, aparecen cuerpos y fosas clandestinas, roban a casas y negocios, cobran derecho de piso, y por si fuera poco la Policía Estatal, Marina, Ejército y los refuerzos federales no han logrado nada en el combate a la delincuencia.
Si bien es cierto que se trata de una opinión ciudadana, y que puede ser distinta por la región en la que se vive, se trata de la sensación social que los rodea, de los crímenes que han ocurrido y que han tenido gran impacto social, de la falta de impartición de justicia, de la desconfianza que tienen en sus autoridades y elementos de seguridad, que en otros municipios del estado de Veracruz, se han visto involucrados en hechos delictivos.
Además, se han hecho movimientos sociales masivos, tanto de asociaciones, cámaras empresariales y organizaciones religiosas, que buscan generar un cambio y un despertar ciudadano ante la inseguridad que ha acrecentado y parece haber llegado para quedarse.
Ya con la carta que hace un par de días volvieron a mandar a la Federación por parte de las cámaras empresariales para pedir refuerzos en el tema de seguridad, suman tres peticiones, la primera rechazada fríamente, la segunda que trajo un grupo de inteligencia anti secuestro, cuyos resultados no están ayudando mucho, y la última que aún no tiene respuesta.

En el sur "No pasa nada"

Luego del "rescate" de una víctima de secuestro el pasado martes, mismo que el fiscal diera a conocer a través de un medio nacional apenas una horas después y en el que agregara que ya no había víctimas de secuestro en el estado, solo pasaron horas para encontrar el cadáver de una empresaria minatitleca en un paraje de Acayucan, así como dos cuerpos sin vida en el ejido Guillermo Prieto.
No solo Coatzacoalcos, el Sur de Veracruz se ha convertido tierra de nadie, y hoy no es gratuito que este puerto ocupe a nivel nacional el tercer lugar en percepción de inseguridad, pues aunque ya se había estado cerca de los primeros lugares en esta lista, no se había llegado a una sensación generalizada en cuando delincuencia e inseguridad, mientras tanto la Federación, el Estado y el Municipio parecen minimizar la situación.
La Federación por su parte se excusa de que no hay elementos de la Gendarmería para mandar al sur de Veracruz, el Estado sigue aferrado a un Mando Único, y a menos de dos meses de que la administración actual se vaya quizá lo último que les preocupa es la seguridad, y el municipio, pues no ha hecho más de que mandar cartas de petición a diestra y siniestra de manera unilateral, sin que le hagan caso. Demostrando también la nula capacidad de coordinación entre el ejecutivo local y sus representantes en los congresos federal y estatal.
Esta encuesta nacional, no sólo debería mostrar cómo la sociedad se siente ante la delincuencia desmedida que azota a Coatzacoalcos, sino que debería hacer reaccionar a las autoridades con el fin de buscar alternativas y soluciones ante esto que está rebasando a las fuerzas de seguridad pública y que de seguir así, una de las ciudades industrialmente más importantes del sureste mexicano se convertirá en un pueblo sin ley, sin esperanza y rehén del miedo.